El blog de Pepe Promedio

Lo que debes saber sobre las facturas de autónomos

Como bien sabes los autónomos no tienen una nómina, sino que facturan a sus clientes cada uno de sus servicios o ventas de productos. Así, su fuente de ingresos se documenta a través de las facturas que emiten. Hoy hablamos de esas facturas de autónomos para abordar temas clave como el tipo de IVA o las retenciones de IRPF que deben aplicar.

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El IVA en las facturas de autónomos

El IVA es un impuesto que hay que aplicar en todas las actividades económicas a no ser que estén exentas como lo están algunas de las actividades del sector sanitario, los seguros o la educación. El IVA se aplica en todas las facturas de los autónomos con independencia del tipo de cliente final al que vaya dirigido el producto o servicio.

Actualmente existen tres tipos de IVA en nuestro país:

  • 4% tipo súper reducido
  • 10% tipo reducido
  • 21% tipo general

Debes tener claro qué tipo de IVA se aplica a la actividad económica en cuestión.

La forma de aplicar el IVA es sencilla, se aplica el porcentaje correspondiente sobre la base imponible de la factura y se suma al total de la factura. De esta manera, el autónomo percibirá más dinero al cobrar su factura que tendrá que liquidar con hacienda posteriormente.

Recordemos que la base imponible es el total de la operación que se factura, es decir, la suma de todos los productos o servicios que se incluyen en la factura sin tener en cuenta ningún impuesto.

Cómo funcionan las retenciones de IRPF en las facturas de autónomos

Como decíamos, el autónomo no tiene nómina por lo que no tiene un pagador que le practique retenciones en sus ingresos a cuenta de su impuesto sobre la renta. Hacienda ha contemplado esta situación y es la razón por la que los autónomos tienen emitir facturas con retención a cuenta de su IRPF.

Es importante dejar claro que sólo llevarán retención las facturas cuyos clientes sean otras empresas o autónomos, nunca si la factura va dirigida a un cliente final.

El porcentaje de retención que hay que aplicar es variable en función de la actividad o situación en la que se encuentre el autónomo:

  • No tienen que practicar ninguna retención los autónomos dados de alta en actividades empresariales incluidas en la primera sección del IAE.
  • Deben aplicar el 2% los autónomos dedicados a actividades agrícolas, ganaderas o forestales, con algunas excepciones concretas que pueden aplicar el 1%.
  • Aplican un 7% los nuevos autónomos durante su primer año de actividad y los dos ejercicios siguientes.
  • Aplican el 15% el resto de autónomos con carácter general.

La manera de aplicar la retención es calcular el porcentaje aplicable sobre la base imponible y restar este importe al total de la factura. De manera que la retención supone que el autónomo va a percibir menos dinero por la venta de su producto o servicio. Este importe retenido se reflejará en la declaración de la renta del autónomo.

Ejemplo de cómo se factura

Veamos una situación de ejemplo para que queden los conceptos claros:

Un autónomo electricista realiza una reparación en un domicilio particular cuyo coste del servicio asciende a 100 euros (base imponible). En su factura tendrá que sumar el IVA al 21% es decir, 21 euros más. Con lo que el importe neto será de 121 euros.

Si este mismo autónomo hace la misma reparación en las oficinas de una empresa, tendrá que indicar en su factura, además del IVA, la correspondiente retención de IRPF del 15%. Por tanto, el importe neto de la factura será: 100 (base imponible) + 21 (del IVA) – 15 (retención del IRPF) = 106 euros.

Esperamos que, con toda esta información, seas capaz de elaborar tus facturas de autónomo y llevar por ti mismo la contabilidad de tu negocio.

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