El blog de Pepe Promedio

Cómo ahorrar energía

Si hay algo que siempre llega a casa, aunque no lo esperes, es el recibo de la luz. Es un gasto inevitable. Por desgracia, en los tiempos que corren, la factura eléctrica tiende más a subir que a bajar. Sin embargo, podemos poner en práctica algunos trucos que nos ayudarán a reducir el consumo energético. Por otro lado, podría ser un buen momento para adaptar nuestra vivienda a las energías renovables. Si quieres saber cómo ahorrar energía y no seguir dándote sustos cada vez que llega la factura de la luz, ¡este es tu artículo!

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Ahorrar en la factura de la luz, una necesidad

El gasto de energía es obligatorio para todo presupuesto familiar. Para muchas familias, la luz el agua caliente o la calefacción son gastos que se han convertido en inversión que hay que asumir cuando llegan las facturas.

Pero además del gasto económico, el despilfarro de energía supone un problema medioambiental que cada vez preocupa a más familias. Los problemas que causa el calentamiento global son más que evidentes. Ello ha propiciado una creciente conciencia social que nos lleva a querer ahorrar energía no solo por nuestros bolsillos, sino también por nuestro planeta.

¿Cómo ahorrar energía y a la vez contribuir a la mejora del medio ambiente? ¿Es posible? No solo es posible, sino necesario. Te descubrimos algunas claves de ahorro y algunas de las energías renovables que ya puedes usar en casa (y amortizar más rápido de lo que crees).

Cómo reducir la factura de energía

  • Asegúrate de tener la tarifa y potencia más adecuada. Para ello puedes utilizar un simulador. Una herramienta de este tipo te ayuda a calcular el consumo real que haces en casa y qué tarifa se adapta mejor a ese consumo.
  • Evita que sigan consumiendo energía aquellos aparatos que se quedan en stand-by, el llamado consumo silencioso. Para ello, apágalos del todo. Ese simple gesto puede ahorrarte hasta un 10% de tu consumo total.
  • Puedes lograr el consumo silencioso conectando los aparatos eléctricos a regletas con interruptores que se puedan apagar. Es muy útil, por ejemplo, para los cargadores. Además, este tipo de regletas protegerá los aparatos que estén enchufados a ellas en caso de sobrecarga o si se va la luz.
  • Elige una tarifa con discriminación horaria. La ventaja de este tipo de tarifas es que puedes consumir más energía cuando cuesta menos (horario valle). Si consigues hacer al menos el 30% de tu gasto en horario valle ya habrás bajado significativamente tu gasto eléctrico.
  • Regula la calefacción a la temperatura adecuada y apágala por la noche. Los expertos recomiendan que la ajustemos a una temperatura de confort, es decir no pasar de los 21 ºC por el día, ni de 17 por la noche. Además de ahorrar, es un hábito beneficioso para la salud.
  • Utiliza bien los electrodomésticos. Algunos de ellos son los que más energía consumen —frigorífico, lavadora, secadora, lavavajillas, televisión…—. Podemos controlar su consumo si elegimos los que sean más eficientes y los usamos en el programa adecuado. Revisa las etiquetas energéticas y busca el programa ECO.

 

Cómo ahorrar energía pasándote a las renovables

Como sabes, las fuentes de energía renovables son aquellas que producen energía a partir de una fuente inagotable, como los son el sol, el agua o la biomasa. Existen formas de aprovechar estas energías en casa para uso doméstico. Y, lo más importante, es que puedes amortizar muy rápidamente la inversión inicial.

A continuación, te explicamos cómo ahorrar energía apostando por las renovables analizando algunas de las más comunes:

  • Solar fotovoltaica: Las placas solares son, quizás, la primera imagen que nos viene a la cabeza si hablamos de renovables. Por algo son la fuente de energía renovable más accesible y, cada vez, más barata y amortizable en poco tiempo. Se puede usar en cualquier lugar, con o sin baterías, y permite independizar tu casa de la red pública.
  • Solar térmica: Es ya bastante común en muchas azoteas. Se basa en captadores oscuros y planos o tubos que captan el calor del sol para calentar agua. El agua caliente puede usarse directamente o, también, para la calefacción. Incluso hay sistemas que permiten usarla para calentar aire y corregir la humedad de las viviendas.
  • Minieólica:Se trata de instalar molinos de pequeña potencia que generan electricidad. También nos permiten independizarnos de la red eléctrica y se amortizan rápido. Eso sí, siempre y cuando se instalen en una zona con el viento mínimo necesario.
  • Biomasa: Las calderas de biomasa sirven para calentar agua y alimentar el sistema de calefacción. Se alimentan con residuos forestales, madera o pellets. Tiene menos limitaciones que la energía térmica solar y es más barata que el gas natural. Además, hay aplicaciones de microgeneración con las que podemos obtener también energía eléctrica.
  • Geotermia y Aerotermia: En este caso, resulta algo dudoso llamar renovables a estas fuentes de energía porque necesitan energía eléctrica para funcionar. Sin embargo, son capaces de producir una cantidad de agua fría o caliente 3 o 4 veces mayor que la cantidad de electricidad que consumen. La geotermia lo logra captando el calor del subsuelo y la aerotermia del aire.

Tanto si decides aplicar alguno de los trucos sobre cómo ahorrar energía o pasarte a las renovables, observarás ahorros significativos en tus facturas energéticas. Adoptar hábitos de ahorro energético no solo es bueno para tu economía, también para el medio ambiente(que a la larga repercute en la economía global). Si quieres saber más sobre el tema u optimizar estos hábitos, consulta con un experto. Sabrá ayudarte para que tu economía familiar sea más saludable y sostenible, lo que repercutirá en tu tranquilidad.

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